MIEDO

El miedo es la emoción que más nos condiciona a vivir de manera plena, es una barrera que nos impide disfrutar del ser ilimitado que somos, y como todo en la vida tiene dos caras.

El miedo es reacción a un estímulo de peligro. Este efecto busca como misión principal la supervivencia. Para la cual, solemos utilizar cuatro estrategias básicas:

-Amenazar o enfrentarse. Si percibes que los riesgos son menores que los beneficios.

-Huir. Si el peligro supera tus capacidades.

-Inmovilizarse. Si la situación no permite siquiera la huida, recurrimos a hacernos el “muerto”. Llegando a perder en ocasiones la consciencia.

-Evitar el ataque del otro. Si somos capaces de anticiparnos a lo que puede suceder.

Por lo que en sí, es una emoción positiva que querrás tener frente a un perrete, una serpiente, un león o tu jefe de mal humor.

¿Entonces de donde viene el conflicto? Entendemos que los peligros no siempre son reales, la mayoría de los miedos a los que nos enfrentamos a diario son mentales. Son adquiridos a través de la cultura, del aprendizaje al observar a otros o de nuestra historia personal. La mayoría de las veces no cuestionamos si tenemos capacidad para gestionar de otro modo una situación en concreto, y optamos por la evitación, aunque esto conlleve no disfrutar de algo que deseamos.

Si quieres saber el punto en el que un miedo te perjudica o te beneficia yo utilizo la siguiente pregunta:

¿La situación me inmoviliza?

Todo en la vida, si está vivo, crece; y si no lo hace muere.

Piénsalo un segundo, desarrollarse es la tendencia del universo y aquello que te paraliza actúa matando. Ya sea de forma espiritual, económica, mental… Aplícalo a todo, si te inmoviliza, está acabando con tu proyecto, sea cual sea.

Así haz del miedo un aliado, entendiendo que es un a respuesta natural a ciertos estímulos que te ayuda a sobrevivir, y que además puedes utilizarlo como una alarma que te avisa de sí estás vivo o muerto en vida.

El peligro es real, el sufrimiento es voluntario, pues la vida es aquello que está al otro lado del miedo.